Relato 23 · Década de 1680Archivo · AHN

La cocina del viernes

Los criptojudíos de Mallorca cocinaban el viernes lo que iban a comer el sábado, para no encender fuego en Shabat. Así los descubrieron vecinos y testigos.

Una mesa de madera con cuencos, pan y una jarra a la luz de una vela
Ilustración imaginada, creada a partir de las fuentes. No es un retrato real.

La ley judía prohíbe encender fuego en sábado. En una casa de la Palma del siglo XVII, eso tenía una consecuencia muy visible: el viernes por la tarde la cocina trabajaba el doble.

Francisca Martí, mujer de Bartolomé Cortés de Alfonso, estaba guisando unas «muelles» un viernes por la noche. Alguien le preguntó para cuándo las guardaba. Respondió que eran «para comer de ellas, ella y dicho Bartholomé, el sábado siguiente, por no comer cosa guisada». No sabemos con certeza qué plato era; sí sabemos para qué día era.

En otra casa, un testigo vio que el viernes se guisaba pescado y sacó la misma conclusión: lo guisaban «para comer el sábado, por no comer cosa guisada en sábado, por guardarlo por fiesta».

Nadie tuvo que ver a esas familias rezar. Bastaba con fijarse en qué se cocinaba y cuándo. La fe más escondida se delataba en el fogón.

«…para comer de ellas… el sábado siguiente, por no comer cosa guisada»Manuscrito original, con la ortografía de la época
FuenteAHN, Inquisición, leg. 1712, exp. 1, imagen PARES 23; leg. 1706, exp. 11, imagen 170.

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