Relato 30 · Siglo XVIIArchivo · AHN

Pota, Moixina, el Esquerra: los apodos de la calle

En la calle del Sagell casi todos se apellidaban igual, así que cada familia tenía su apodo. Los expedientes de la Inquisición de Mallorca conservan decenas: Moixina, Pota, el Consul, el Conde…

Un barbero afeita a un hombre mientras unos niños miran
Ilustración imaginada, creada a partir de las fuentes. No es un retrato real.

En la calle del Sagell se repetían los mismos apellidos, y casi los mismos nombres de pila: Rafael, Gabriel, Onofre, Isabel, Margarita. Para saber de quién se hablaba hacía falta otra cosa. Esa otra cosa era el apodo.

Los expedientes están llenos de ellos. Pere Onofre Cortès era «Moixina». Gabriel Cortés era «Pota». Gabriel Joseph Cortés, «el Consul». Jayme Cortés de Agustín, «el Esquerra», el zurdo. Bartolomé Tarongí, «el Conde». Baltasar Joaquín Martí, «el Hereu». Y aparecen también «Vila», «Filoa», «Moyanes» y «Moyanet», «la Borras», «Bendita», «Porro», «Xocente», «Felós», «el Seren», «Verdera», «Calenos», «Berder». Al espía Rafael Cortés de Alfonso lo llamaban «cauaya loca».

Los nombres pasan de un expediente a otro, y cada uno arrastra una historia. Y la reputación de cada cual no la fijaba el tribunal, sino la propia calle: los testigos hablan de personas «tenidas y reputadas comúnmente en la calle del Sayell».

Si en tu familia se conserva un apodo antiguo, puede ser la pista más útil que tengas. A veces un mote lleva más lejos que un apellido.

«…tenidos y reputados comúnmente en la calle del Sayell…»Manuscrito original, con la ortografía de la época
FuenteAHN, Inquisición, leg. 1712, exp. 1, imágenes PARES 15–18; leg. 1707, exp. 15, imagen 210; leg. 1705, exp. 15, imagen 262.

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